Un argentino de ley
Nació en Buenos Aires, el 2 de junio de 1758. Era hijo del capitán de milicias y panadero español, Domingo Passo y de María Manuela Fernández, hija de padre español y madre criolla, siendo el segundo de siete hermanos. Estudió en Córdoba donde obtuvo el título de maestro de filosofía y doctor en teología.
De regreso a Buenos Aires, ejerció como docente de filosofía en el Colegio de San Carlos. En la Universidad de Charcas, se graduó de abogado.
Fue nombrado Agente Fiscal de la Real Hacienda en 1803, y fue uno de los primeros pobladores del pueblo de San José de Flores, en Buenos Aires, junto con el padre de Bartolomé Mitre, Ambrosio Mitre y el general José Rondeau, entre otras personalidades.
Para su iglesia, inaugurada en 1831, que reemplazaba a la precaria que se había erigido en 1806, realizó importantes donativos. Fue en San José de Flores donde se promulgó la Constitución de 1853, y se firmó el pacto del 11 de noviembre de 1859, que lleva el nombre del pueblo.
Participó en la defensa de la ciudad de Buenos Aires, durante las Invasiones Inglesas , siendo una de las voces que se alzó para que el mando de las tropas quedara a cargo de Liniers, héroe de lsa Reconquista, y no del cobarde Virrey Sobremonte que ante los terribles hechos había optado por huir hacia Córdoba. El virrey debió exiliarse en Montevideo, y su cargo de virrey fue ocupado por Liniers, quien luego sería reemplazado, por su origen francés, al ocurrir la invasión napoleónica en España, por Baltazar Hidalgo de Cisneros, último virrey del Río de la Plata.
Fue Secretario de la Primera Junta de gobierno patrio en 1810, junto a Mariano Moreno, limitándose a refrendar las decisiones de este apasionado revolucionario, quedando su figura opacada por la de su colega en la función.
La Junta porteña necesitaba el reconocimiento de los pueblos del interior, y con ese fin se comisionó a Juan José Paso, el 12 de junio de 1810, para lograr la adhesión de Montevideo. Su misión fracasó pues Montevideo sólo aceptaría al nuevo gobierno, si éste reconocía la soberanía del Consejo de Regencia.
Defensor de los morenistas, se opuso a la incorporación de los diputados del interior a la Junta, pero estos lograron integrarla conformando la Junta Grande. Saavedra sostenía la conveniencia pública de la incorporación de los diputados del interior a pesar de ser contraria al derecho.
En abril de 1811 la revolución dividió a los integrantes de la Junta, subsistiendo en la Junta Grande, solamente Saavedra, Domingo Matheu y Juan José Paso, quien cambió su adhesión a Moreno por vincularse con Saavedra.
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